Los Derechos Humanos son prerrogativas esenciales para el desarrollo integral de cada persona dentro de una sociedad organizada. Están reconocidos en la Constitución, tratados internacionales y leyes, y deben ser garantizados por el Estado.
Aunque todos debemos respetarlos, los servidores públicos tienen una mayor responsabilidad constitucional de protegerlos. El Estado debe generar condiciones de justicia, paz y libertad, combatiendo la desigualdad, pobreza y discriminación.
La protección de los Derechos Humanos busca:
Fomentar el desarrollo personal.
Garantizar la libertad individual frente a abusos.
Limitar el poder de los servidores públicos.
Promover la participación ciudadana en asuntos públicos.